¿Cómo tienen hijos las hadas?

¿Son reales las hadas?

Un changeling, también llamado históricamente auf o zoquete, es una criatura de aspecto humano que se encuentra en el folclore y la religión popular de toda Europa. Se creía que un changeling era un hada que había quedado en lugar de un humano robado por las hadas.

En la leyenda irlandesa, un niño hada puede parecer enfermizo y no crecer como un niño normal, y puede tener características físicas notables, como barba o dientes largos. También pueden mostrar una inteligencia muy superior a su edad aparente, así como poseer una perspicacia asombrosa. Una forma común de identificar a un mutante es mostrando un comportamiento inusual cuando cree que está solo, como saltar, bailar o tocar un instrumento, aunque este último ejemplo sólo se encuentra en la leyenda irlandesa y escocesa[1].

“Un niño humano puede ser raptado debido a muchos factores: para actuar como sirviente, por amor a un niño humano o por malicia”[2] La mayoría de las veces se pensaba que las hadas intercambiaban a los niños. En raras ocasiones, se intercambiaba a los más ancianos del pueblo de las hadas en lugar de un bebé humano, para que el hada anciana pudiera vivir cómodamente, siendo mimada por sus padres humanos[3] Se creía que simples amuletos, como un abrigo invertido o unas tijeras de hierro abiertas que se dejaban en el lugar donde dormía el niño, los ahuyentaban; otras medidas incluían la vigilancia constante del niño”[4].

Cómo mueren las hadas

Un changeling, también llamado históricamente auf o zoquete, es una criatura de aspecto humano que se encuentra en el folclore y la religión popular de toda Europa. Se creía que un changeling era un hada que había quedado en lugar de un humano robado por las hadas.

En la leyenda irlandesa, un niño hada puede parecer enfermizo y no crecer como un niño normal, y puede tener características físicas notables, como barba o dientes largos. También pueden mostrar una inteligencia muy superior a su edad aparente, así como poseer una perspicacia asombrosa. Una forma común de identificar a un mutante es mostrando un comportamiento inusual cuando cree que está solo, como saltar, bailar o tocar un instrumento, aunque este último ejemplo sólo se encuentra en la leyenda irlandesa y escocesa[1].

“Un niño humano puede ser raptado debido a muchos factores: para actuar como sirviente, por amor a un niño humano o por malicia”[2] La mayoría de las veces se pensaba que las hadas intercambiaban a los niños. En raras ocasiones, se intercambiaba a los más ancianos del pueblo de las hadas en lugar de un bebé humano, para que el hada anciana pudiera vivir cómodamente, siendo mimada por sus padres humanos[3] Se creía que simples amuletos, como un abrigo invertido o unas tijeras de hierro abiertas que se dejaban en el lugar donde dormía el niño, los ahuyentaban; otras medidas incluían la vigilancia constante del niño”[4].

Cómo se hacen las hadas

Aunque se ha escrito mucho sobre el robo de niños humanos por parte de las hadas y su sustitución por hadas ancianas cambiantes, se habla mucho menos de la propia descendencia de las hadas.    ¿Qué sabemos de ellos?

Empezando por el principio, la evidencia es que los nacimientos de las hadas son escasos y que todo el asunto del parto y la lactancia son problemáticos para nuestras Buenas Vecinas.    Por esta razón, las comadronas humanas son llamadas con regularidad para asistir a la madre hada y las mujeres que acaban de dar a luz aquí son secuestradas con frecuencia para que actúen como nodrizas de los bebés hadas.    En la historia de La morada de las hadas en el páramo de Selena, la secuestrada humana Grace informa a su antiguo amante, cuando éste le pregunta por los niños en el mundo de las hadas, que los hay:

“Muy pocos”, responde ella, “aunque les gustan los bebés, y se alegran mucho cuando nace uno entre ellos; y entonces todo hombrecillo, por viejo que sea, se enorgullece de ser considerado el padre”.

Teniendo en cuenta lo preciados que deben ser los hijos de los hados, es notable la frecuencia con la que parecen perderse.    La mayoría de los encuentros con niños hada ocurren en casos en los que se han extraviado o se han perdido o separado de alguna manera.    Por ejemplo, una noche en Shetland, un hombre encontró una extraña caja de paja en su corral.    La metió en la casa y fue a dar de comer a su ganado, y cuando volvió a entrar, escuchó un extraño sonido procedente del interior de la caja, algo así como “Foddle-dee-foodle-dee-doo” y el sonido de unos pies pateando.    Una voz gritó, pidiendo que lo soltaran, y se dio cuenta de que había un niño de la calle dentro.    Enseguida sacó la caja al exterior, esperando y asumiendo que los padres volverían a recoger a su cría extraviada.

Significado del niño hada

Sarah, en relación con tu post sobre los niños hada/humanos. En la versión del ballet El lago de los cisnes, que se estrenó en San Petersburgo en 1895, Odette es una mujer humana que, junto con otras mujeres, está maldita por tener que convertirse en cisne durante el día y sólo puede recuperar su forma humana por la noche. Sin embargo, según la página web de Marius Petipa, véase aquí: https://petipasociety.com/swan-lake/, en la historia de la versión original, estrenada en 1877, Odette es una “doncella cisne” y la hija de un hada buena y un caballero. Por lo tanto, este sería un ejemplo de media hada. Además, en el cuento de Johann Musaus El velo robado, las doncellas cisne son descendientes de Leda y un hada cisne en lugar de Leda y Zeus. Debido a esta ascendencia de hadas, las doncellas cisne podían ponerse sus “velos” de cisne y volar hasta las aguas mágicas de un estanque en Schwanenfeld. El baño en las aguas de ese estanque les permitía renovar su belleza y juventud. Así pues, las doncellas cisne tendrían al menos algunas habilidades de hadas. Basándome en esto, creo que el “Velo robado” fue una importante inspiración para la historia original del Lago de los Cisnes. Como he estado leyendo tus posts al revés, no sé si ya escribiste sobre esto.