¿Cuándo se le aclara los ojos a un bebé?

Cuándo empiezan los bebés a ver caras

Limpia cada ojo desde la esquina junto a la nariz hacia fuera. Utiliza un trozo de algodón limpio para cada limpieza. Acuérdate de lavarte las manos antes y después y evita compartir las toallas para evitar el contagio.

Los signos de ojos pegajosos pueden confundirse a veces con una infección llamada conjuntivitis. En el caso de la conjuntivitis, los signos son una sustancia pegajosa verde y amarillenta que vuelve a aparecer con regularidad. Si los notas y se prolongan durante más de 24 horas, ponte en contacto con tu médico de cabecera. La conjuntivitis se transmite fácilmente, así que lávate las manos y utiliza una toalla distinta para tu bebé.

A algunos bebés les lloran los ojos. Masajear los conductos lagrimales puede ayudar a desalojar las lágrimas que se han acumulado en la parte superior del conducto lagrimal de tu bebé, además de favorecer el desarrollo del conducto lagrimal. Para ello, aplica una ligera presión con el dedo índice limpio y masajea desde el rabillo del ojo del bebé hacia la nariz. Repítelo varias veces al día durante un par de meses. Si el problema persiste después de un año, el bebé puede ser remitido a un hospital oftalmológico para su tratamiento.

Cuándo empiezan los bebés a ver el color

Los padres primerizos se preguntan a menudo de qué color serán los ojos de su bebé cuando nazca. Predecir el color de los ojos de un bebé no es tan fácil como parece. En última instancia, el color de los ojos depende del material genético que aporta cada progenitor y de cómo se mezclan y combinan esos genes.

Los adultos de piel oscura tienden a tener ojos oscuros. Los adultos con ojos más claros tienen más probabilidades de tener también la piel más clara. Aunque la investigación sobre el color de los ojos de los niños es muy limitada, el mismo patrón parece ser cierto en los bebés. Un estudio de 2016 descubrió que la mayoría de los bebés caucásicos nacen con ojos de color azul grisáceo, mientras que los nativos de Hawái, las islas del Pacífico y los bebés asiáticos suelen nacer con ojos de color marrón oscuro. Pero este color puede cambiar una vez que los ojos del bebé se exponen a la luz fuera del útero porque el iris (el anillo de color que rodea la pupila negra) tiene células que producen color.

Este proceso de cambio de color suele durar unos seis meses. Sin embargo, a veces el color de los ojos sigue cambiando hasta los 6 años. Aproximadamente el 10% de los bebés caucásicos seguirán experimentando cambios en el color de sus ojos hasta la edad adulta.

Cómo limpiar la costra de los ojos del bebé

Mantener la cabeza y la cara de tu bebé limpias es importante para su buena salud. Esto se debe a que la piel del bebé es frágil y más sensible que la de los adultos, por lo que puede irritarse fácilmente. Puede costar un poco acostumbrarse a limpiar sus diminutas orejas, ojos y nariz, pero con la práctica se ganará su confianza.

Un buen momento para limpiar las orejas, los ojos y la nariz de tu bebé es justo antes de bañarlo. Los bebés recién nacidos no necesitan un baño todos los días -con dos o tres veces a la semana es suficiente-, así que otros días puedes limitarte a lavarles la cara y el culito. Es lo que se conoce como “bañar por arriba y por abajo”.

Algunos bebés se enfadan cuando se les lava la cara, así que elige un momento en el que estén relajados. Es mejor no lavarle la cara cuando tenga hambre o justo después de comer. Hablarle o cantarle mientras le lavas puede ayudar a calmarle.

Si vas a bañar a tu bebé, llena la bañera con agua tibia y reúne antes todo lo necesario. Asegúrate siempre de que el agua no esté más caliente de 37 a 38 °C. Si no tienes un termómetro, utiliza el codo o la muñeca para comprobar que el agua no está demasiado caliente.

Cuándo pueden ver bien los bebés

Mantener la cabeza y la cara de tu bebé limpias es importante para su buena salud. Esto se debe a que la piel de los bebés es frágil y más sensible que la de los adultos, por lo que puede irritarse fácilmente. Puede costar un poco acostumbrarse a limpiar sus diminutas orejas, ojos y nariz, pero con la práctica su confianza aumentará.

Un buen momento para limpiar las orejas, los ojos y la nariz de tu bebé es justo antes de bañarlo. Los bebés recién nacidos no necesitan un baño todos los días -con dos o tres veces a la semana es suficiente-, así que otros días puedes limitarte a lavarles la cara y el culito. Es lo que se conoce como “bañar por arriba y por abajo”.

Algunos bebés se enfadan cuando se les lava la cara, así que elige un momento en el que estén relajados. Es mejor no lavarle la cara cuando tenga hambre o justo después de comer. Hablarle o cantarle mientras le lavas puede ayudar a calmarle.

Si vas a bañar a tu bebé, llena la bañera con agua tibia y reúne antes todo lo necesario. Asegúrate siempre de que el agua no esté más caliente de 37 a 38 °C. Si no tienes un termómetro, utiliza el codo o la muñeca para comprobar que el agua no está demasiado caliente.