¿Cómo es la ética en las instituciones?

Código ético

Cuando salimos de casa y cruzamos las fronteras de nuestra nación, la claridad moral a menudo se desdibuja. Sin un telón de fondo de actitudes compartidas, y sin leyes y procedimientos judiciales conocidos que definan las normas de conducta ética, la certeza es esquiva. ¿Debe una empresa invertir en un país extranjero donde se violan los derechos civiles y políticos? ¿Debe una empresa aceptar las prácticas de empleo discriminatorias de un país anfitrión? Si las empresas de los países desarrollados trasladan sus instalaciones a países en vías de desarrollo que carecen de una estricta normativa medioambiental y sanitaria, o si esas empresas deciden cubrir los puestos de dirección y otros de alto nivel en un país anfitrión con personas del país de origen, ¿qué normas deben prevalecer?

Incluso los ejecutivos mejor informados y con mejores intenciones deben replantearse sus hipótesis sobre las prácticas empresariales en entornos extranjeros. Lo que funciona en el país de origen de una empresa puede fracasar en un país con normas de conducta ética diferentes. Estas dificultades son inevitables para los empresarios que viven y trabajan en el extranjero.

Definición de institución ética

La igualdad de derechos de los ciudadanos, la confianza de los ciudadanos en las instituciones públicas, las garantías de que las decisiones públicas se toman en interés general, sobre la base de los resultados de las elecciones y de las mayorías políticas y no capturadas por intereses privados, la integridad de los funcionarios públicos son características clave de cualquier sistema democrático que funcione. Esto requiere normas éticas irreprochables y plenamente aplicadas a las instituciones y funcionarios públicos y a los procesos de toma de decisiones.

En la UE tenemos normas éticas que en muchos aspectos están por delante de las normas nacionales y regionales de la UE. Sin embargo, como se basan únicamente en un enfoque de autorregulación en el que los miembros de cada institución se juzgan a sí mismos, en realidad se aplican poco.  En el Parlamento Europeo, por ejemplo, a pesar de que se han producido al menos 24 presuntas infracciones del código de conducta, ningún procedimiento ha dado lugar a una sanción.  Además, las normas deontológicas están muy fragmentadas, con diferentes normas y diferentes procedimientos aplicables a las distintas instituciones, e incluso el mismo estatuto se aplica de forma diferente, lo que reduce su transparencia y su comprensión por parte de los ciudadanos y de las personas afectadas.

Ejemplos de instituciones éticas

La ética desempeña un papel muy importante en la educación. La ética se interpreta como la disciplina de tratar el bien y el mal con compromiso y deber moral. La ética es un nivel bien establecido que hace que las medidas sean correctas o incorrectas. Se clasifica como valores únicos como la integridad y la disciplina, la honestidad en medio de los demás y los aplica en las rutinas diarias. La ética influye en el comportamiento y permite a un individuo tomar las opciones correctas. Gestionar la vida y actuar con responsabilidad es muy difícil sin la ética. La importancia de la ética no puede ignorarse en ningún nivel de la vida, pero es importante que se practique en el ámbito de la educación.

La ética en la educación es importante porque ayuda a que el sistema funcione sin problemas. La ética establece las normas de lo que es aceptable y de lo que no lo es, protegiendo así los intereses tanto de los profesores como de los alumnos. La ética en la educación ha cobrado mucha importancia a lo largo de los años y las instituciones están creando cursos que ayudan a los estudiantes a entender esta ética. La ética en la educación es accesible tanto para los profesores como para los alumnos. Tanto en los colegios diurnos como en los internados, los profesores tienen la obligación de concienciar a los alumnos sobre la ética. La dirección de la escuela suele encargarse de dar a conocer al profesor la ética que se aplica a su profesión.

Qué es la ética

1 Una revisión exhaustiva de la literatura sociológica sobre la legitimidad de las organizaciones puede encontrarse en Mark C. Suchman, “Managing Legitimacy: Strategic and Institutional Approaches”, Academy of Management Review 20, no. 3 (1995), pp. 571-610.

2 Para un excelente debate sobre la insuficiencia de las normas de legitimidad existentes para las instituciones de gobernanza mundial, véase Daniel Bodansky, “The Legitimacy of International Governance: A Coming Challenge for International Environmental Law?” American Journal of International Law 93, no. 3 (1999), pp. 596-624. Para un impresionante libro anterior sobre el tema, véase Thomas Franck, The Power of Legitimacy Among Nations (Nueva York: Oxford University Press, 1990). El relato de Franck se centra en la legitimidad de las normas más que en la de las instituciones y, a nuestro juicio, no distingue con suficiente claridad entre los sentidos normativo y sociológico de la legitimidad.

3 Existe una amplia y creciente literatura sobre la gobernanza global. Véase, por ejemplo, Aseem Prakash y Jeffrey A. Hart, eds., Globalization and Governance (Londres: Routledge, 1999); Joseph S. Nye y John D. Donahue, eds., Governance in a Globalizing World (Washington: Brookings Institution Press, 2000); y David Held y Anthony McGrew, eds., Governing Globalization (Londres: Polity Press, 2002).