¿Cómo surgen las políticas públicas?

Ejemplos de cambios en las políticas públicas

La política pública es un proceso complejo y multifacético. Implica la interacción de muchas partes. Incluye muchas empresas, grupos de interés e individuos que compiten y colaboran para influir en los responsables políticos para que actúen de una manera determinada y en una variedad de políticas. Estos individuos y grupos utilizan numerosas tácticas para promover sus intereses. Las tácticas pueden incluir el cabildeo, la defensa de sus posiciones públicamente, el intento de educar a los partidarios y a los oponentes, y la movilización de los aliados en una cuestión concreta. Las políticas perfectas rara vez surgen del proceso político. La mayoría de las veces, los resultados de las políticas implican compromisos entre las partes interesadas.

Cuando una empresa se plantea qué política apoyar y defender, debe considerar qué es lo que más le conviene, es decir, qué política podría ayudar a la empresa a obtener los mayores beneficios. Otras consideraciones son la viabilidad política de la política, si la mayoría de los demás apoyarán la política, y también lo rentable y eficiente que sería la política para lograr el resultado deseado. Por ejemplo, el coste de una política de cero emisiones de carbono sería prohibitivo. Aunque los beneficios de las emisiones cero de carbono podrían ser elevados, sería imposible conseguirlo sin un coste económico muy elevado. Por el contrario, una reducción gradual, por ejemplo, del 5% al 10% en cinco o diez años, de las emisiones de carbono de los vehículos de motor sería una política más razonable y rentable. La equidad es otra consideración: ¿es la política justa, los beneficios de la política se distribuyen equitativamente y los costes de la política se reparten equitativamente?

Políticas públicas deutsch

ResumenEn las últimas décadas, las ciencias políticas se han esforzado por comprender la importancia de la inacción en las políticas públicas. La inacción se refiere a los casos en que los responsables políticos “no hacen nada” respecto a los problemas de la sociedad. Este artículo pretende situar el estudio de la inacción sobre una nueva base. Presenta una tipología en cinco partes de las formas de inacción antes de centrarse en detalle en los principales factores de inacción encontrados en cuatro lugares de elaboración de políticas: los individuos (comportamiento de afrontamiento), las organizaciones públicas (patologías de la información), los gobiernos (control y protección de la agenda) y las redes (no coordinación y falta de viabilidad). Tras reconocer los retos conceptuales y metodológicos que plantea la investigación de la inacción, se concluye identificando estrategias para volver a incluir el “no hacer nada” en la agenda de investigación de las ciencias políticas.

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Lo que estas crisis nos enseñan en primer lugar es que los seres humanos nunca fueron ni son recursos. Invierten su vida, su tiempo y su sudor para servir a las organizaciones para las que trabajan y a sus clientes. Como decimos en el propio manifiesto, los trabajadores no son un tipo de parte interesada entre otras: tienen la clave del éxito de sus empleadores. Sin los trabajadores, no habría planta de fabricación, ni entregas, ni producción. Todos los trabajadores son esenciales. Por tanto, son el núcleo de la empresa. Y, sin embargo, siguen estando excluidos de participar en el gobierno de sus centros de trabajo, un derecho que sigue estando monopolizado por los inversores de capital. Esta exclusión es injusta e insostenible e impide que las organizaciones se beneficien de la democracia en el lugar de trabajo.

Lo que he visto en mi investigación es que la democracia en el lugar de trabajo puede ser fundamental para el éxito de las empresas en el futuro. Llevo más de una década estudiando las organizaciones que persiguen objetivos sociales y medioambientales junto con los financieros. Es hora de que nos fijemos en estas organizaciones y aprendamos de su trabajo mientras la economía en su conjunto se orienta hacia el establecimiento de objetivos claros para el bienestar de los empleados, y métricas medioambientales y sociales, junto con los resultados financieros. Mi investigación revela un vínculo fundamental con la democracia en el lugar de trabajo: las organizaciones que son más democráticas -que dan voz a sus trabajadores- son mejores para mantener el rumbo y perseguir estos objetivos múltiples.

Historia de las políticas públicas pdf

La política pública es una propuesta institucionalizada para resolver problemas relevantes y del mundo real, guiada por una concepción [1] e implementada por programas como un curso de acción creado y/o promulgado, típicamente por un gobierno,[2] en respuesta a problemas sociales. Más allá de esta amplia definición, las políticas públicas se han conceptualizado de diversas maneras.

Una forma popular de entender y participar en la política pública es a través de una serie de etapas conocidas como “el ciclo de la política”. La caracterización de las etapas particulares puede variar, pero una secuencia básica es: establecimiento de la agenda – formulación – legitimación – implementación – evaluación.

Los funcionarios considerados como responsables de la formulación de políticas tienen la responsabilidad de reflejar los intereses de una serie de partes interesadas. El diseño de las políticas implica un esfuerzo consciente y deliberado para definir los objetivos de las políticas y trazarlos instrumentalmente. Los académicos y otros expertos en estudios políticos han desarrollado una serie de herramientas y enfoques para ayudar en esta tarea.

Una línea divisoria en las concepciones de las políticas públicas es la de quienes las ven principalmente en términos de ideas (principios y planes de acción) y quienes las ven como un conjunto de fenómenos empíricos (las cosas que se hacen y sus resultados). La primera de estas conceptualizaciones es adecuada cuando el asunto en cuestión es relativamente sencillo e inequívoco, y se espera que los medios de ejecución sean muy disciplinados. Pero cuando el asunto es complejo y/o controvertido – cuando las intenciones son confusas y/o disfrazadas – puede que no sea posible definir las ideas políticas de forma clara e inequívoca. En este caso puede ser útil identificar una política en términos de lo que realmente ocurre[3].