¿Cuáles son los estudios de Maduro?

Presidentes de Venezuela

Cuando Nicolás Maduro anunció la muerte de Hugo Chávez en la televisión venezolana el 5 de marzo de 2013, los sollozos y temblores de su voz reflejaban mucho más que un dolor sincero. El vicepresidente y sucesor designado del líder de la Revolución Bolivariana estaba probablemente atenazado por la angustia ante la magnitud de la tarea que tenía por delante. ¿Cómo iba a defender los logros de la revolución en un entorno económico y político que se había vuelto muy desfavorable? ¿Cómo mantener viva la llama de la revolución sin el carisma de su emblemático líder? ¿Cómo resistir la presión internacional para poner fin a una experiencia cada vez más criticada? ¿Cómo hacer frente al caos en el que se hundía irremediablemente el país?

La tarea parecía tanto más difícil cuanto que Maduro se sabía frágil. Ciertamente era uno de los más fieles seguidores de Chávez, pero no tenía las cualidades personales necesarias para galvanizar a los partidarios, o simplemente para preservar la unidad de su familia política frente a la adversidad. El antiguo conductor de autobús, que llegó a ser ministro de Asuntos Exteriores y luego vicepresidente, ¿es el ejecutor del testamento de Chávez o su sepulturero?

La crisis de Venezuela

Además del deterioro de las condiciones económicas y humanitarias, la represión de las libertades políticas dirigida por el Estado y la ruptura del Estado de derecho también han contribuido a una crisis migratoria y de refugiados masiva.  Según Naciones Unidas, a mediados de julio de 2018, unos 2,3 millones de venezolanos habían abandonado el país, la mayoría desde 2015. El ritmo de salida de migrantes y refugiados solo tiene como rival en los últimos años la crisis de los refugiados sirios3.

A pesar de la crisis, Maduro y sus aliados más cercanos han consolidado el poder frente a una oposición interna dividida que ha perdido la fe en la posibilidad de una solución electoral. Maduro ha manipulado las elecciones locales y presidenciales a su favor. La comunidad internacional también está dividida en gran medida en tres grupos: un grupo anti-Maduro dispuesto a imponer sanciones y, en el caso de la administración Trump, amenazar con una acción militar para presionar al régimen para que abandone el poder; un grupo moderado dedicado a la presión política para obligar a Maduro a negociar una solución pacífica; y una coalición pro-Maduro, liderada por China, Rusia y Cuba, dispuesta a defender al régimen de los intentos de desalojar al presidente.

Presidente de Venezuela

Venezuela, un petroestado dirigido por los socialistas, se ha visto gravemente afectada por una inflación sin precedentes, causada por el gasto en programas sociales respaldado por un mercado petrolero colapsado, lo que ha provocado la actual crisis humanitaria y un drástico aumento del autoritarismo.

Actualmente, la oposición a Maduro, encabezada por el líder de la Asamblea Nacional, Juan Guaido, ha resurgido. Tras la reinauguración del presidente Maduro, Guaido convocó a protestas nacionales la semana del 21 de enero de 2019, lo que finalmente llevó a Estados Unidos y sus aliados en la región a considerar al líder opositor como el legítimo jefe de Estado y a la Unión Europea a convocar nuevas elecciones. El presidente Maduro mantiene el apoyo de Rusia, China, Irán, Turquía, Cuba y México; sin embargo, su legitimidad ha sido cuestionada por múltiples organizaciones internacionales, entre ellas las Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos y la Unión Europea.

El impasse internacional derivado de la crisis interna de Venezuela ha creado un amplio abanico de amenazas a la seguridad global que afectan tanto a la estabilidad regional como a los intereses de la seguridad nacional estadounidense. Estas amenazas incluyen:

Sistema político de Venezuela

“La crisis venezolana hace tiempo que dejó de ser un asunto local. Se convirtió en una cuestión regional y ahora es un asunto con diversas implicaciones globales. Entender la influencia y los intereses de otros países en Venezuela es una condición necesaria para encontrar el camino hacia una transición exitosa a la democracia en el país y una ruta hacia la estabilidad duradera en la región.”

El régimen de Maduro no estaría hoy en el poder si no fuera por el apoyo que recibe de sus cinco aliados clave: Rusia, China, Cuba, Irán y Turquía. Estos estados proporcionan diversos grados de apoyo financiero, diplomático y de inteligencia al régimen venezolano. Algunos de estos Estados han mantenido estrechos vínculos con Venezuela desde los primeros años de la presidencia de Hugo Chávez. Otros han surgido como nuevos salvavidas en medio de la creciente presión internacional. Rusia, China, Cuba, Irán y Turquía tienen distintas motivaciones financieras y geopolíticas para apoyar al régimen de Maduro y, por tanto, merecen enfoques políticos específicos y matizados.