¿Cuando el Estado utiliza una política monetaria restrictiva el efecto colateral es?

Declaración de política monetaria del BCE

La rápida recuperación de la demanda, combinada con las limitaciones de la oferta, ha provocado un aumento de los precios durante los últimos meses. Esto es evidente en los mercados del petróleo y del gas, pero también en el comercio internacional, que se ha visto desfasado por los cuellos de botella en los puertos asiáticos. Esta situación crea una disyuntiva para el Banco Central Europeo, ya que una política monetaria más expansiva no puede mitigar los cuellos de botella y las restricciones de la oferta, mientras que una política monetaria más restrictiva frenaría la recuperación económica. Por esta razón, no cabe esperar subidas de los tipos de interés en la eurozona para 2022. Si los factores del lado de la oferta se hacen persistentes y la política salarial intenta trasladar los efectos de los precios, la política monetaria se verá obligada a volverse restrictiva.

La recuperación impulsada por la demanda es una buena señal tras un largo periodo de disminución de la demanda que precedió a la crisis de la deuda en la eurozona. La baja demanda ha contribuido al entorno de baja inflación que ha supuesto un reto para el Banco Central Europeo (BCE) a la hora de cumplir su objetivo de inflación. Las últimas cifras de inflación en Alemania y la eurozona, según las primeras estimaciones, indican que en diciembre de 2021 el coste de la vida ha aumentado un 5,3% y un 5,0%, respectivamente. El retorno de la inflación, sin embargo, no puede interpretarse como una buena señal, ya que la recuperación de la demanda agregada va acompañada de fricciones en la oferta, lo que crea un conflicto de objetivos para los bancos centrales y puede crear el riesgo de estanflación. Mientras que la política monetaria puede compensar la inflación causada por los choques de demanda desincentivando la demanda agregada, no tiene herramientas para contrarrestar los choques de oferta, es decir, no puede compensar las fricciones del lado de la oferta. Mientras que los bancos centrales pueden reaccionar a los choques de oferta temporales con una estrategia de espera, un choque de oferta más persistente podría poner en peligro la misión del BCE de cumplir su objetivo de inflación y obligarle a frenar el crecimiento económico para reducir la dinámica inflacionista. Por lo tanto, es importante evaluar la persistencia del actual choque de oferta.

Efectos de la política monetaria

El Tesoro Nacional, en consulta con el SARB, establece el objetivo de inflación, que sirve de referencia para medir la estabilidad de los precios. A continuación, el SARB elabora de forma independiente la política monetaria para alcanzar este objetivo.

El objetivo básico de la política monetaria es determinar la cantidad de dinero que debe tener una economía en circulación. Las políticas monetarias de los países pueden diferir, pero la mayoría de las principales economías aspiran a una inflación baja y estable, y han anunciado públicamente sus objetivos de inflación.

Para proteger el valor del rand, el SARB utiliza el objetivo de inflación, que pretende mantener la inflación de los precios al consumo entre el 3% y el 6%. Por lo tanto, el valor de la moneda está protegido en relación con los precios al consumo nacionales.

La política monetaria se aplica fijando un tipo de interés a corto plazo, el tipo repo. Esto afecta a los costes de los préstamos del sector financiero, que, a su vez, afectan a la economía en general. El tipo repo se llama así porque los bancos entregan al SARB un activo, como un bono del Estado, a cambio de efectivo. Posteriormente pueden recomprar (repo) ese activo a un precio más bajo, que refleja el interés que pagaron (es decir, el tipo repo) para tener el efectivo.

Ecb colateral

Kimberly Amadeo es una experta en economía e inversión en Estados Unidos y el mundo, con más de 20 años de experiencia en análisis económico y estrategia empresarial. Es la presidenta del sitio web económico World Money Watch. Como escritora de The Balance, Kimberly ofrece una visión del estado de la economía actual, así como de los acontecimientos pasados que han tenido un impacto duradero.

Hans Jasperson tiene más de una década de experiencia en la investigación de políticas públicas, con énfasis en el desarrollo de la fuerza laboral, la educación y la justicia económica. Sus investigaciones han sido compartidas con miembros del Congreso de Estados Unidos, agencias federales y responsables políticos de varios estados.

La política monetaria restrictiva es la forma en que los bancos centrales frenan el crecimiento económico. Se llama restrictiva porque los bancos restringen la liquidez. Reduce la cantidad de dinero y crédito que los bancos pueden prestar. Reduce la oferta de dinero encareciendo los préstamos, las tarjetas de crédito y las hipotecas. Eso constriñe la demanda, lo que frena el crecimiento económico y la inflación. La política monetaria restrictiva también se conoce como política monetaria contractiva.

La compra de cuál de los siguientes productos se ve más afectada por los tipos de interés

Los bancos centrales de todo el mundo tienen el mandato de garantizar la estabilidad de los precios, sin perjuicio (o paralelamente, como en el caso de la Reserva Federal de Estados Unidos) de apoyar el crecimiento y el empleo. Su objetivo de estabilidad de precios se suele acuñar en términos de inflación de los precios al consumo. La política monetaria es un instrumento más bien “burdo”, que afecta a la demanda agregada de forma general, y no puede normalmente orientarse a la evolución de sectores específicos. Entonces, ¿por qué debería la política monetaria preocuparse por la evolución de un sector específico como el mercado de la vivienda?

Existen varios canales por los que la vivienda es relevante para la transmisión de los impulsos de la política monetaria, como las variaciones de los tipos de interés oficiales o de los rendimientos del mercado de bonos a través de la QE. En primer lugar, el nivel de los tipos de interés a corto y largo plazo influye en los tipos de los créditos hipotecarios. Por tanto, hace que la compra de una vivienda sea más (o menos) asequible. Así, la demanda de vivienda -y por tanto el empleo, la demanda agregada y, en última instancia, también la inflación de los precios al consumo- aumenta (o disminuye). Los préstamos hipotecarios representan el 77% del endeudamiento total de los hogares de la zona del euro (BCE, 2021). El crecimiento de los préstamos hipotecarios de la zona del euro continuó su tendencia al alza observada desde 2016 hasta alcanzar alrededor del 5% en términos nominales más recientemente.    En 2019, en la UE y en la zona del euro el valor añadido bruto en el sector de la construcción representó el 5,4% y el 5%, respectivamente, del PIB, aunque con una amplia gama del 1,7% al 7,4% entre los países de la UE. Los proyectos de construcción suelen financiarse en gran medida mediante créditos. Por lo tanto, los costes de financiación ejercen un efecto potencialmente fuerte sobre la actividad de la construcción.