¿Qué es el Estado en la política?

Definición de Estado

Un Estado es un gobierno independiente y soberano que ejerce el control sobre un área espacialmente definida y delimitada, cuyas fronteras suelen estar claramente definidas y son reconocidas internacionalmente por otros Estados.

Una nación es un grupo de personas que se ven a sí mismas como una unidad cohesionada y coherente basada en criterios culturales o históricos compartidos. Las naciones son unidades construidas socialmente, no vienen dadas por la naturaleza. Su existencia, definición y miembros pueden cambiar drásticamente en función de las circunstancias. En cierto modo, las naciones pueden considerarse como “comunidades imaginadas” unidas por nociones de unidad que pueden girar en torno a la religión, la identidad étnica, la lengua, las prácticas culturales, etc. El concepto y la práctica de una nación sirven para establecer quién pertenece y quién no (insider vs. outsider). Estas concepciones suelen ignorar las fronteras políticas, de modo que una sola nación puede “desbordarse” en múltiples estados. Además, los Estados ≠ las naciones: no todas las naciones tienen un Estado (por ejemplo, los kurdos, los gitanos o Palestina). Algunos estados pueden contener todas o parte de varias naciones.

Estados

Un Estado es una organización política centralizada que impone y hace cumplir normas a una población dentro de un territorio. No existe una definición indiscutible de Estado[1][2] Una definición muy utilizada del sociólogo alemán Max Weber es que un “Estado” es una entidad política que mantiene el monopolio del uso legítimo de la violencia, aunque no son infrecuentes otras definiciones[3][4] Un Estado no es sinónimo de gobierno, ya que existen gobiernos sin Estado como la Confederación Iroquesa[5].

En una unión federal, el término “estado” se utiliza a veces para referirse a las entidades políticas federadas que componen la federación. (Otros términos que se utilizan en estos sistemas federales pueden ser “provincia”, “región” u otros).

La mayor parte de la población humana ha existido dentro de un sistema estatal durante milenios; sin embargo, durante la mayor parte de la prehistoria las personas vivían en sociedades sin estado. Las primeras formas de Estado surgieron hace unos 5.500 años, cuando los gobiernos adquirieron capacidad estatal junto con el rápido crecimiento de las ciudades, la invención de la escritura y la codificación de nuevas formas de religión. Con el tiempo, se desarrollaron diversas formas de Estado, que utilizaron muchas justificaciones diferentes para su existencia (como el derecho divino, la teoría del contrato social, etc.). En la actualidad, el Estado-nación moderno es la forma de Estado predominante a la que están sometidos los pueblos[6].

Significado del Estado

Cuando se les pide que “imaginen un mundo mejor en línea”, los expertos esperan un entorno digital omnipresente -incluso inmersivo- que promueva el conocimiento basado en hechos, ofrezca una mejor defensa de los derechos de las personas, potencie las diversas voces y proporcione herramientas para los avances tecnológicos y las colaboraciones para resolver los problemas difíciles del mundo.

El partidismo sigue siendo el factor que más divide al público estadounidense. Sin embargo, existen divisiones sustanciales dentro de ambos partidos en cuanto a los valores políticos fundamentales, las opiniones sobre los temas de actualidad y la gravedad de los problemas a los que se enfrenta la nación.

Acerca del Pew Research Center El Pew Research Center es un centro de investigación no partidista que informa al público sobre los temas, las actitudes y las tendencias que conforman el mundo. Lleva a cabo encuestas de opinión pública, investigaciones demográficas, análisis de contenido de los medios de comunicación y otras investigaciones empíricas de ciencias sociales. El Pew Research Center no toma posiciones políticas. Es una filial de The Pew Charitable Trusts.

Estado alemán

La promoción y protección de los derechos humanos por parte de los Estados tiene una dimensión tanto interna como externa. En este capítulo se analizan las acciones internas e internacionales que los Estados pueden llevar a cabo para mejorar la protección de los derechos humanos. A nivel internacional, los Estados pueden alzar la voz cuando se violan los derechos humanos. Los Estados participan activamente en el desarrollo de normas, instituciones y mecanismos de supervisión de los derechos humanos. Son los primeros en llamar la atención de los foros internacionales sobre las violaciones y, además, tienen la capacidad de estimular la evolución positiva del cumplimiento de las normas de derechos humanos.

En el ámbito nacional, es imperativo que los Estados cumplan las normas internacionales. Sin embargo, estas normas a menudo sólo ofrecen las garantías mínimas, por lo que es preferible que los Estados ofrezcan un mayor nivel de protección, es decir, que pongan a disposición recursos para un mayor disfrute de determinados derechos socioeconómicos. Se subraya que la protección nacional efectiva y el éxito de las normas internacionales dependen en última instancia del poder de los Estados. Los mecanismos de supervisión de los derechos humanos, en particular el Tribunal Europeo, han insistido constantemente en este punto al establecer que su supervisión debe ser subsidiaria a la de los tribunales nacionales y los sistemas internos de protección de los derechos humanos.