¿Quién sucede a Franco?

Fet y de las jons

Europa aún podría salir de la crisis pandémica posicionada y fortalecida, pero sólo si el tándem franco-alemán funciona. Los planes para un fondo de reconstrucción de 500.000 millones de euros marcan un giro en la dirección correcta.

Sin embargo, a nivel gubernamental (es decir, entre Berlín y París), no hubo señales de cooperación -y menos de trabajo en tándem- en los dos primeros meses de respuesta a la crisis provocada por el virus Corona y sus consecuencias. Ni siquiera se convocó un Consejo Ministerial franco-alemán por videoconferencia. Pero el gobierno alemán no quería -y no podía permitirse- una ruptura total de las relaciones franco-alemanas y el riesgo asociado de una Europa fragmentada, especialmente con respecto al sur de Europa. Esto podría haber supuesto un fracaso total para la próxima Presidencia alemana del Consejo de la UE. Con la iniciativa conjunta presentada el 18 de mayo, París, y sobre todo Berlín, se pusieron las pilas en el último momento. Pero para que este plan se convierta en una realidad europea, ambas partes deben seguir tirando de la misma cuerda. Además, deben cumplir su tradicional papel de “motor gemelo” de Europa para impulsar la Presidencia alemana del Consejo de la UE en el fortalecimiento de Europa durante esta crisis.

Nacionalistas españoles

El Dr. Franco evalúa, diagnostica y trata una gran variedad de afecciones y lesiones, como lesiones musculoesqueléticas, lesiones deportivas, lesiones medulares, lesiones cerebrales traumáticas (TBI), derrames cerebrales, dolores de espalda, cuello y articulaciones, espasticidad, trastornos nerviosos y mucho más.

“Espero que mis pacientes se den cuenta de lo mucho que disfruto ayudándoles y de que quiero verles triunfar en la consecución de sus objetivos de rehabilitación”, dice. “No hay nada que me alegre más que oír que funcionan mejor y que sacan más partido a su vida cotidiana”.

En su tiempo libre, el Dr. Franco disfruta pasando tiempo con su familia y su perro, corriendo, montando en bicicleta, acampando, haciendo senderismo, esquiando y cocinando. Como gran aficionado a la música, también disfruta asistiendo a conciertos y ampliando su colección de discos de vinilo.

Guerra civil española

Francisco Franco Bahamonde (español:  [fɾanˈθisko ˈfɾaŋko βa.aˈmonde]; 4 de diciembre de 1892 – 20 de noviembre de 1975) fue un general español que lideró las fuerzas nacionalistas en el derrocamiento de la Segunda República Española durante la Guerra Civil Española y que, a partir de entonces, gobernó España desde 1939 hasta 1975 como dictador, asumiendo el título de Caudillo. Este periodo de la historia española, desde la victoria nacionalista hasta la muerte de Franco, se conoce comúnmente como la España franquista o la dictadura franquista.

Durante la guerra, dirigió el ejército colonial español en África. Más tarde, tras la muerte de gran parte de los dirigentes rebeldes, se convirtió en el único líder de su facción, nombrado Generalísimo y Jefe de Estado en 1936. Consolidó todos los partidos nacionalistas en la FET y de las JONS (creando un estado de partido único). Tres años más tarde los nacionalistas declararon la victoria, lo que prolongó la dictadura de Franco sobre España mediante un periodo de represión de los opositores políticos. El uso de los trabajos forzados, los campos de concentración y las ejecuciones por parte de su dictadura provocaron entre 30.000 y 50.000 muertes[10][11], lo que sumado a los asesinatos de la guerra hace que el número de muertos del Terror Blanco se sitúe entre 100.000 y 200.000[12][13] En la España de la posguerra civil, Franco gobernó con más poder que ningún otro dirigente español antes o después. Franco desarrolló un culto a la personalidad en torno a su gobierno fundando el Movimiento Nacional. Durante la Segunda Guerra Mundial mantuvo la neutralidad española, pero apoyó al Eje -cuyos miembros, Italia y Alemania, le habían apoyado durante la Guerra Civil- de diversas maneras, lo que dañó la reputación internacional del país.

Francisco franco

Tras asumir el cargo en 2005, Merkel no tardó en convertirse en el epítome de la estabilidad en Europa. Mientras que en Francia se han sucedido cuatro presidentes desde 2007, la Canciller alemana cumple actualmente su cuarto mandato consecutivo.

Cuando deje su cargo este año, habrá pasado 16 años en el corazón de lo que a menudo se denomina el “motor de la UE” franco-alemán. Sin embargo, no hay que descartar todavía a Merkel, ya que seguirá siendo canciller hasta que se forme un nuevo gobierno de coalición alemán, lo que puede llevar varios meses tras las elecciones del 26 de septiembre.

Aunque la cooperación franco-alemana se basa en un amplio entramado de relaciones a todos los niveles del aparato político, el tándem de los dos líderes es muy simbólico y suele marcar el ritmo de las relaciones en general.

“Esta pareja es muy importante para la mediación y la encarnación de las relaciones franco-alemanas”, declaró Éric-André Martin, secretario general del Comité de Estudios de las Relaciones Franco-alemanas (Cerfa) del Instituto Francés de Relaciones Internacionales (Ifri).