¿Qué es lo bueno y lo malo de la tecnología?

¿Es la tecnología buena o mala?

Seguro que has leído algo sobre tecnología y aprendizaje recientemente. Puede que hayas leído que el uso de dispositivos mejora los resultados del aprendizaje. O quizás hayas leído que el tiempo de pantalla no es bueno para los niños. Tal vez hayas leído que no hay relación entre el tiempo de pantalla de los adolescentes y su bienestar. O que el aprendizaje de los estudiantes universitarios disminuye cuanto más dispositivos hay en sus aulas.

Si alguna vez hubo un caso en el que más investigación puede enturbiar en lugar de aclarar un tema, el uso de la tecnología y el aprendizaje parece encajar en este caso. Este artículo trata de lo que dice la investigación, de algunas cuestiones pendientes y de cómo enfocar el uso de la tecnología en los entornos de aprendizaje para maximizar las oportunidades de aprendizaje y minimizar el riesgo de perjudicar a los estudiantes.

En mis últimos artículos, he citado con frecuencia las pruebas contradictorias sobre el aprendizaje mixto, que integra estratégicamente el aprendizaje presencial con la tecnología para permitir el uso de datos en tiempo real, la instrucción personalizada y la progresión basada en el dominio. Una cosa que esta incipiente base de pruebas muestra es que la tecnología puede estar vinculada a la mejora del aprendizaje. Cuando la tecnología se integra en las lecciones de forma alineada con la buena pedagogía de la enseñanza presencial, el aprendizaje puede ser mejor que sin la tecnología.

Aspectos positivos de la tecnología moderna

Como alguien dijo “La vida era más sencilla cuando Apple y Blackberry eran sólo frutas”. ¿Es cierto que la tecnología moderna tiene mucho de bueno con sólo una sombra de malo o al revés? ¿El rápido avance de la tecnología hace la vida más fácil o más complicada?

Sí, porque… Mira los avances médicos. La quimioterapia puede ayudar a curar el cáncer. Y mira cómo la tecnología está salvando a los bebés en todo el mundo. Los bebés prematuros, desde los avances tecnológicos, sobreviven cada vez más. Y si eso no es suficiente, fíjese en los equipos quirúrgicos, que son más precisos y mucho más seguros que antes, cuando sólo había que cortar y trocear. Es fácil debatir que la tecnología es mala cuando tu vida no ha dependido de ella. Dar a un niño o a un hombre adulto una nueva oportunidad en la vida hace que todo valga la pena. Y en cuanto a la obesidad, no es culpa de los médicos, ni mucho menos, sino de la elección de la gente de comer todos esos alimentos grasos. Las nuevas enfermedades aparecieron antes de la tecnología médica, y evolucionan tan rápido como nosotros para detenerlas, la verdad es que sí hay superbacterias por el uso excesivo de la misma medicina, pero dejar de usar la tecnología médica no nos ayudará a combatirlas. Y recuerda que la tecnología de hoy es la barata de mañana.

La tecnología en la vida cotidiana

Todo el mundo está preocupado por los smartphones. Titulares como “¿Han destruido los teléfonos inteligentes a una generación?” y “La adicción a los teléfonos inteligentes podría estar cambiando tu cerebro” pintan un panorama sombrío de nuestra adicción a los teléfonos inteligentes y sus consecuencias a largo plazo. No se trata de un lamento nuevo: en la época de la aparición del periódico, la opinión pública se preocupaba de que la gente renunciara a los estimulantes placeres de la conversación matutina en favor de la lectura del diario.

¿Es realmente tan mala la historia de la tecnología? Ciertamente, hay motivos para preocuparse. El uso de los teléfonos inteligentes se ha relacionado con problemas graves, como la disminución de la capacidad de atención, la depresión paralizante e incluso el aumento de la incidencia del cáncer cerebral. Sin embargo, en última instancia, la misma preocupación aparece una y otra vez: Los teléfonos inteligentes no pueden ser buenos para nosotros, porque están sustituyendo la conexión humana real de los buenos tiempos.

Todo el mundo ha oído hablar de cómo los adolescentes de hoy en día se sientan juntos en una habitación, enviando mensajes de texto, en lugar de hablar realmente entre ellos. Pero, ¿podrían esos adolescentes obtener algo significativo y real de todos esos mensajes de texto?

Argumentos contra la tecnología

Desde el principio de los tiempos, las personas han explorado y desarrollado nuevas tecnologías para hacer que sus actividades de la vida diaria sean menos intensas en trabajo, más eficientes y, en consecuencia, más sedentarias. Además, los avances tecnológicos en medicina a lo largo de la historia han permitido un aumento sustancial de la esperanza de vida. Sin embargo, la combinación de un mayor comportamiento sedentario y el aumento de la esperanza de vida ha dado lugar a un fuerte incremento de las enfermedades y afecciones crónicas relacionadas con el sobrepeso y la obesidad. Aunque las personas vivan más tiempo, lo hacen con una función física más pobre y una calidad de vida reducida. En esta revisión exploramos cómo los avances tecnológicos han influido en el comportamiento sedentario de las personas y, a través de la lente de la teoría afectiva-reflexiva (ART), proponemos un medio por el cual la tecnología podría ser reutilizada para fomentar un mayor compromiso con la actividad física.

Desde la aparición de la especie que caminaba erguida sobre dos piernas, se desarrollaron nuevas tecnologías para hacer más fácil y eficiente la vida en este planeta. Los homo habilis, que vivieron hace unos 2,3 millones de años, fueron los primeros en desarrollar herramientas a partir de piedras y son considerados como los “manitas” de las especies del género homo (1). El Homo erectus, que vivió hace unos dos millones de años y tenía un cerebro más grande que el homo habilis, fue el primero en salir de África y el primero en utilizar el fuego para protegerse y cocinar (2). La historia de la humanidad está llena de avances tecnológicos en todas las facetas de la vida.